miércoles, 30 de diciembre de 2009

NUESTRA GUERRA por osvaldo raya

La lucha por la libertad de Cuba es una guerra. No valen los eufemismos. Es una guerra. Pero una que empieza desde arriba, a nivel del espíritu, directamente guiados por Dios. Del mismísimo Cielo ya viene bajando un alud ígneo y justiciero que definitivamente acabará por incinerar los pies del tirano y las bases de su tiranía. El odio del guerrero entonces no es odio suyo sino de su enemigo. Es acaso reacción ‒o reflejo‒ de aquel odio originario tan provocador e infame; o es amor ‒y sólo amor‒ que se defiende con todos los hierros para que nadie venga a destronarlo. Nuestro odio es sagrado y está avalado solidariamente por las huestes celestiales. Nuestra espada flamígera ya ha sido bendecida por el Arcángel Miguel. Y digo que si hay huestes en el cielo para defender lo divino, tiene que haberlas en la tierra para defender la divinidad de los cubanos, su libertad y su derecho a ser mejores.

Lo de nosotros deberá ser un amor rabioso o un odio celestial. Y hemos de ser como esa leona que cuida a sus cachorros y de velar y batallar por el futuro de los nuestros, nuestros niños y jóvenes. Será amor rabioso porque sin rabia ‒y sin pasiones‒ no hay batalla, no hay respeto de los que no entienden ningún lenguaje de concordia.

Mostraremos, pues, la garra para que nos respeten y no nos acomplejemos de ella ni nos dejemos arrastrar por los temores de lo que ahora la nueva filosofía izquierdista ha dado en llamar lo políticamente incorrecto. Quien critique nuestra emotividad, nuestro odio al odio ‒que es amor‒, quien trate de descalificarnos y pretenda que nos avergoncemos de la sacralidad de nuestro dolor y nuestra rabia y nos invite a un borrón y cuenta nueva y a tener posturas light o postmodernas no está sino tratando de desmontar nuestro discurso y, por tanto, esta intentando desarticular el vigor y la fuerza con la que todo guerrero debe contar, si es que quiere de veras salir vencedor en esta guerra. Porque es guerra ‒y no otra cosa‒ la lucha contra el tirano que pisotea la dignidad de Cuba y, siendo asi, cada cubano está en el deber de ser un guerrero.

¡Cubanos, estamos en guerra y no debemos bajar la guardia! ¡El año 2010 podría ser el Año de la Victoria! http://osvaldo-raya.blogspot.com/

domingo, 27 de diciembre de 2009

JORNADA DE ORACION VIRTUAL POR LA LIBERTAD DE CUBA

Queridos amigos de Facebook, en los días 31 de diciembre y el 1o de enero desarrollaremos una jornada de "ORACION VIRTUAL POR LA LIBERTAD DE CUBA". Consistirá en lograr la mayor cantidad de "estados" o "status" posibles en Facebook con una oración de José Ángel Chaviano Febles que reza:

CONCEDENOS SEÑOR LA LIBERTAD PARA CUBA,

CONCEDENOS LA ENTEREZA NECESARIA PARA

MANTENERLA POR SIEMPRE... AYUDANOS SENOR!

¡AYUDANOS, SEÑOR!

Recabo su ayuda para diseminar la idea.

La intención será inundar la red con este mensaje, que no debe ser removido en esos dos días, ni alterar la integridad del texto. A la vez debe ser posteado en sus Blogs, los que lo tengan. Saludos a todos y gracias por su atención y que el 2010 pueda ser llamado "Año de la Liberación de Cuba”.

viernes, 18 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD Y MIS BENDICIONES PARA TODOS AQUELLOS QUE DESDE LA BLOGOSFERA LUCHAN POR LA LIBERTAD DE CUBA

Y POR SUPUESTO QUE DESDE AQUI FELICITO Y ENVIO MIS BENDICIONES A TODOS ESOS BLOGUEROS DEL MUNDO QUE LUCHAN POR LA DEMOCRACIA Y LAS LIBERTADES A LA QUE TENEMOS DERECHO TODOS LOS HOMBRES... FELICIDADES BLOGUEROS ANTICHAVISTAS DE VENEZUELA, FELICIDADES A LOS BLOGUEROS QUE DEFENDIERON LA DEMOCRACIA EN HONDURAS.... FELICIDADES A ESOS PERIODISTAS HONORABLES DE ESTADOS UNIDOS CHILE O ESPANA QUE DESDE LA BLOGOSFERA SE SOLIDARIZAN CON LOS DISIDENTES DE NACIONES OPRIMIDAS Y DENUNCIAN LOS DESMANES DE LOS GOBIERNOS TOTALITARIOS Y COMUNISTAS... DIOS LOS BENDIGA.... FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2010....

ALGO MUY ESPECIAL PARA la periodista chilenonorteamericana a ANGELICA MORA por su extraordinaria entrega y solidaridad con la causa de la libertad en todas partes del mundo,

tambien para los mas leidos por mi este ano: elsa varela, mayda palazuelos, julita, iliana e ivan curra, ninoska perez, niurkita palomino y ley martinez, joel, asere cubano, chez isabela, margara, norberto clemente, marta colmenares, carlos paez, baracutey cubano, frank rodriguez, jose reyes de cubanology, origenes, enrisco, el companero, dazibao, zoe valdes... y a todos los blogueros que decidi seguir y colocar en mi lista de blogs preferidos

jueves, 10 de diciembre de 2009

CUANTO VALE LA VIDA DE UN CUBANO carta anonima y abierta enviada desde Cuba

la foto muestra camiones repletos de las esbirros de respuesta rapida pasando hace algun tiempo atras precisamente por la calle linea y L en el vedado donde ocurrieron ahora los hechos que narra la siguiente carta enviada desde cuba....... fuente de la foto: EL BLOG DEL COMPANERO

¿Cuánto vale la vida de un cubano?

Ante todo amo a mi país, mi cultura, mi idiosincrasia, nuestros
orígenes, nuestra historia y he sido y soy parte del proceso
revolucionario.

Cuba. El pasado domingo 30 de noviembre, a las 8.25 de la noche
cubana,dos importantes artistas de la isla transitaban por la calle
Línea rumbo a trabajar. Uno de los artistas, el joven rapero Edgaro,
director de "Doble Filo", conductor hace 3 años, del programa
televisivo habitual dominical "Cuerda Viva". La otra artista, la
multigalardonada cantante, actriz y compositora Osdalgia, quien
conducía el auto.
De pronto, mientras esperaban el cambio de luces del semáforo de Línea
y L, y ante numerosos testigos, fueron terriblemente embestidos desde
atrás por un auto negro grande con chapa negra 198009 de la Embajada de
Sudáfrica, sita en 5ta y 42 en Miramar. Sorprendidos y mareados las
artistas se bajan del auto para encontrarse con cuatro sudafricanos muy
ebrios. Comienza
una acalorada discusión en inglés cuando los sudafricanos dicen tener
que irse al aeropuerto sin la llegada de la policía. Edgaro se adelanta
al frente del auto de la embajada para tomar la chapa mientras
Osdalgia pide la identificación de los hombres. Es entonces cuando
Erick Chist Well Makhubela, C. diplomático 192\2007 de la Embajada
sudafricana, sube al volante de su auto y embiste aceleradamente a
Edgaro atropellándolo y arrastrándolo por más de 50 metros ante los
ojos de una multitud de
cubanos ya presentes en el lugar del accidente, y que se agitaron en
un grito de terror: ¡asesino!
Por suerte y gracias a la destreza y juventud del rapero, este se
subió al capó del auto y pudo arrojarse al pavimento sin grandes daños.
El primer secretario sudafricano huyó dejando a sus compañeros en el
lugar.
Dos carros policías (el numero 115 y el numero 240), que
accidentalmente pasaban por el sitio, fueron abordados por la multitud
que trataba de explicar el terrible suceso. Estos policías pidieron los
documentos de los artistas y arbitraron con oquedad y despotismo:
"Osdalgia cállese y échese para atrás o la monto en la patrulla y la
llevo para la unidad, y Edgaro, deje la ira y tranquilícese que usted
no puede probar nada", mientras que a los sudafricanos los trataron
con la cortesía y respeto con que siempre deberia conducirse un
oficial. El gentío, testigo de cada acontecimiento, acusó con
vehementes improperios a estos policías de vejar a los artistas cubanos
víctimas de la agresión, ante el cinismo extranjero victimario
porque... ¿representa o no el uniforme policial al estado cubano y a
la historia de Cuba donde cientos de jóvenes dieron la vida para crear
una sociedad donde el pueblo importase?
Osdalgia llamó entonces a otras fuerzas policiales que
llegaron inmediatamente y que sí tomaron partido justo ante los hechos.
Obligaron a los sudafricanos a comunicarse con el fugitivo para que
regresara al lugar.
Pero una vez llegado este, dijo claramente en español "¡Inmunidad
diplomática!". Osdalgia, Edgaro y el pueblo presente, sintieron como la
humillación, la impotencia y la desvalorización de ser cubanos
se apoderaban de todos.
Finalmente la policía de los autos 115 y 240 se fueron y no dejaron
claro a los sudafricanos el delito grave cometido al atentar contra la
vida de los artistas, subrayando el obvio telón de la "Inmunidad"... y
que ante tal la vida de un cubano NO VALE NADA.
La policía especializada tomó datos, declaraciones, nombres de
testigos.
Los sudafricanos no quisieron declarar ni acompañar a la
policía especializada a la unidad más cercana y se fueron entre risas y
música alta acompañados por otro auto chapa 198008 de la misma embajada.
Edgaro fue llevado al hospital, y luego él y Osdalgia fueron a
denunciar el accidente y el atentado de asesinato a la unidad policial
sita en 21 y C,Vedado donde no fueron atendidos. Entonces se dirigieron
a la unidad policial sita en Zapata y C que los atendió rápida y
efectivamente pero, ¡con qué sorpresa y estupor recibirían la noticia
de que Edgaro no podía denunciar el atentado de asesinato hasta que las
fuerzas policiales especiales investigaran si los hechos eran o no, una
realidad! Sin embargo,
todo el terrible acontecimiento sucedió frente la cámara de seguridad
que se encuentra en la esquina de Línea y L. y muchos testigos dieron
su nombre a la policía.
Aun, ante las continuas interrogantes del pueblo enterado del suceso,
no hay respuestas. Por lo que sigue latente hoy el desconcierto y
la incertidumbre de las víctimas y los testigos cubanos:
1. ¿Qué valor tiene la vida de un cubano ante cualquier trabajador
de una embajada extranjera?
2. ¿Cómo caminar confiados por las calles, ir a trabajar, o permitir
que nuestros hijos jueguen en los parques, si sabemos que cualquiera
de estos hombres o mujeres "inmunes" pueden cometer atrocidades
ante testigos veraces y tener el derecho de la duda y, hasta quedar sin
castigo?
3. Este hombre ostenta la inmunidad diplomática, inmunidad que
descansa sobre la confianza de nuestras naciones en él y que lo
convierte en celador de nuestras relaciones bilaterales. Sin embargo
con esta brutal acción traiciona a su país, al nuestro y a la honorable
misión que lo trae a nuestra tierra.
4. Si es esto posible, ¿dónde depositar entonces nuestra
confianza, nuestra tranquilidad ciudadana, nuestra seguridad civil, y
hasta el buen rumbo de nuestras relaciones políticas?
5. Si este hombre sigue impune luego de haber
atropellado intencionalmente a un joven de 25 anos en Línea y L ante
decenas de
testigos, la saga de eventos como este pudiese ser innumerable y
sus consecuencias fatales.

Ciudad de la Habana, Cuba, 3 de diciembre 2009
Año de 50 Aniversario del Triunfo de la Revolución.

FIRMA: Un testigo

viernes, 27 de noviembre de 2009

ESTO ES EL COLMO por osvaldo raya

De regreso en Miami, un amigo me conto que a su paso por La Habana, estuvo conversando con un medico del municipio Playa que se quejaba, en voz baja pero airado, de que a su pequena hija y a todos los ninos de su escuela primaria --y posiblemente a los del resto de las escuelas del municipio-- los maestros le exigen que les pidan a los padres una donacion en divisa de unos 1.95 dollares americanos, nada menos y nada mas que para comprar armas.... Dios mio, esto es el colmo! Huelgan los comentarios cuando se sabe el hambre que hay en Cuba y lo dificil que le resulta al pueblo conseguir tal moneda que es incluso la unica aceptable para comprar los productos de primera necesidad. Cuanto mas van a exprimir a ese sufrido pueblo!

Yo invito a todos los que pasen por La Habana a comprobar lo que estoy denunciando aqui.

domingo, 15 de noviembre de 2009

LA LIBERTAD por osvaldo raya

Siempre hay una voz que dice «no.» Yo no la escucho. Y hay tijeras para cortar las alas. Y manos tenebrosas que apagan la luz y cierran todas las puertas. Pero el que no busca la luz de afuera porque la sabe dentro de sí, es el que ve. Y el que logra ser libre. Posible y verdadera es la libertad, cuando se vuelve uno hacia uno mismo y se lanza a estas dimensiones viscerales, a por otro sol más luminoso y otro espacio donde pululan estrellas intestinas.

Digo que la experiencia más inolvidable de mi vida –la más impactante–, no fue haber pasado por las angustias de sentir, en carne propia, el azote de la represión y la persecución por parte del sátrapa que todavía gobierna en mi país; sino haber hallado finalmente el consuelo de saberme poseedor de un universo propio, capaz de superar a cualquier otro universo de la vida de afuera, tan hostil a la libertad y muchas veces falso. Gracias a Dios, adentro de uno, habitan también los jilgueros y cantan, éstos, a pesar de la mordaza. Siendo así, ven la luz los ojos de los que buscan la luz, aun vendados o sometidos a la tenebrosa oscuridad de un calabozo. Los tiranos subestiman la fortaleza del espíritu humano. Los que pretenden avasallarnos, desconocen, en su soberbia y su ignorancia, el poder de la divinidad que se incuba en cada cual y la anchura del alma de los hombres.

Descubrí que soy libre. Que si me detengo en lo mío, soy libre y poderoso. Que soy invencible. Lo comprobé de un golpe cuando estuve encerrado tres días –que fueron para mí como trescientos–, sin ver el mar, en la celda número dos, en un cuartel de la costa, allá en La Habana, en el mes de junio de 1992… Pero el mar, en sí, lo traía conmigo y alcancé a contemplarlo y a disfrutar de él; aun tras los barrotes y la tapia de acero. Navegué, pues, en mis propios océanos. Y es que cárcel no es únicamente la ergástula en la que un gobierno despótico encierra a los que se le oponen. No: también es la casa enrejada que a veces llevamos a todas partes para encerrarnos por propia voluntad, como un auto-castigo; de modo que vamos por la vida cual un caracol que quisiese disimular su carga.

Es increíble; pero uno llega darse cuenta de que uno mismo es el tirano. Mas feroz y más cruel que el tirano de afuera. Afírmese, mejor, que la libertad deberá entenderse, desde una visión abarcadora y profunda, como algo de lo que no nos puede privar un carcelero, sino uno mismo. Los tiranos no tienen más poder que el que nosotros le damos, al no creer propiamente en el nuestro y creer en que sí, que son poderosos los tiranos. No. Nadie debe pedir la libertad a nadie. Ni culpar a otros de haberla perdido. Ser libre no depende de las decisiones ajenas. Debemos empezar por reclamarnos a nosotros mismos la libertad que nos falta y por derrotar, primero, esos opresores que viven como parásitos en lo más intrincado y hondo de nuestra propia persona.

Es hora ya de dejar de lamentarnos por las circunstancias de adversidad y penurias provocadas por el poder malévolo de algún caprichoso gobernante o algún familiar o un jefe o cualquiera que tuviese la intención de molestarnos e impedirnos la felicidad. Es la hora de vernos por dentro. De reconocer las vallas propias, los muros de la sangre, los alfileres que recorren nuestras venas e intestinos. Los miedos, los odios, los prejuicios, las culpas, las incapacidades y hasta la falta de arrojo para acometer la vida y esa falta de fe en nosotros mismos.

Reconozcamos que, en alguna medida, todos seguimos soportando penosas limitaciones. Limitaciones atizadas por uno mismo. Alguien, so pretexto de protegernos, nos inyectó silenciosos enemigos, dosis demasiado altas de desconfianza y paranoia. Algo como ciertas convenciones absurdas, tradiciones fuera de contexto, estatutos ridículos con los que se supone que debemos acometer la vida social, sexual o doméstica. Y hasta las escuelas, nos envenenan, sobre todo, cuando tienen el propósito prefijado de lavarnos el cerebro.

Desde niños, nos han ido inoculando secretos tiranuelos en la sangre.

La libertad no está completa sino no se mueven a gusto y bailan en nuestras honduras las facultades de las que fuimos dotados por Dios. La redención primera es intestina, visceral. Porque la libertad comienza el mismo día en que descubrimos nuestra propia esencia. Somos libres tan pronto como nos enteramos de que es posible la divinidad humana, lo cual nadie podrá poner bajo siete llaves. Nadie encierra a Dios ni nadie acallará ni matará a los poetas. La Poesía es un proceso liberador, imparable y eterno. Puede decirse que aquellas filosofías que descalifican la trascendencia humana, son las mismas que obstaculizan la libertad. Siéntese muy libre el hombre que sabe que hay más, más allá. El que sabe que no sólo debe trabajar el hombre para ganarse el pan sino que otros trabajos tiene, como Hércules, la criatura humana. El hombre debe prepararse para ocupar un sitio en la eternidad. El hombre debe trabajar, cada día, para ser libre definitivamente.

Cada quien conquiste para su individualidad, poco a poco, la libertad de lo divino. Luego aportaremos de nuestra humilde divinidad a la patria y al mundo.

Muchos cubanos sufren la tiranía y pagan muy caro el reclamo de sus derechos. Pero la cruenta represión no acaba con la muerte o desaparición de los represores. Ni con el advenimiento de un gobierno democrático. Ni con huida del país o con la fuga de la cárcel o de la casa de férrea tiranía familiar o con renunciar al empleo donde había un jefe soberbio y despectivo. Nosotros decidimos cuándo se acaban nuestras limitaciones y cuándo es que vamos a ser libres. La libertad es el pleno conocimiento de nuestras necesidades y de nosotros mismos. Es esa toma de conciencia del poder que ejercen en nuestras vidas las propias facultades creadoras, con lo cual se nos facilita trabajar más eficientemente por nuestra felicidad.

La libertad no es para todos. Es para quienes sienten que la necesitan porque se saben capaces de dar empleo a sus capacidades y habilidades, de acometer el riego de sacrificar cualquier comodidad ofrecida por el paternalismo de otros y emprender la tarea de sacar de sí mismo las fuerzas y el arrojo para la autogestión.

El pajarillo no quiere salir cuando el amo, que es el absoluto proveedor, le abre la portezuela de la jaula porque no se sabe capaz de buscar por sí mismo provisión. La esclavitud es merecimiento de los incapaces. La libertad es, por el contrario, merecimiento de los que creen en sí y en sus capacidades. Los tiranos saben esto y nosotros debemos saberlo también.

sábado, 7 de noviembre de 2009

LA ADVERTENCIA DE CERVANTES Y EL QUIJOTISMO DEL CHE GUEVARA por osvaldo raya


Al desestimar el libro mayor de nuestra cultura, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, los españoles y los latinoamericanos nos estaríamos perdiendo un tesoro del pensamiento más moderno y vigente. Sobresale en estas páginas precisamente el deseo de alertarnos de aquéllos quienes se erigen defensores del hombre –sin permiso de éste– y que, mientras lo embarcan en una aventura desestabilizadora y criminal, so pretexto de ideales de igualdad, pisotea su libre albedrío y subestima las prioridades de su individualidad, pasando por alto sus necesidades más inmediatas y apremiantes, y hasta su modo de satisfacerlas. En la historia, contemporánea no fue difícil seducir a las masas –y engañarlas– con los cantos de sirena de la propaganda comunista, tan parecidos a aquel cuento de la llamada Edad Dorada, a la que se refería el caballero cervantino ante aquellos cabreros que lo escuchaban. Si Sancho hubiese aceptado la invitación de Don Quijote, a fin de que aquél se sentase junto a éste, como iguales, en el banquete con los cabreros, el simpático y desenfadado escudero –desentendido de los buenos modales a la hora de comer– habría tenido que, condicionado por los principios igualitaristas, someterse y asumir los modales de su patrón quien jamás se habría rebajado a aceptar los de su escudero para igualarse. Habiendo sido así, Sancho Panza no habría podido comer, sabrosamente, a su libérrima manera. El gordinflón dotado de natural y espontánea sabiduría, escogió –para fortuna suya–, ante la opción de la igualdad, la libertad. He aquí una loa a las libertades individuales y una condena a la hipocresía de los que proclaman la igualdad. Queda claro en este texto excepcional que la libertad es preferible a la igualdad.

La obra magnifica de Cervantes –El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha– muestra el apego del hombre a la libertad y el derecho que cada cual tiene de correr su propia suerte y vivir a su modo y en su mundo; escogiendo, cada cual por sí mismo, el camino que cree que le conviene. Porque nadie, ni al más intrépido y loco caballero, podemos permitirle la dirección de nuestros destinos. Mucho menos la defensa de nuestros más profundos intereses ni la tarea de escoger por nosotros lo que nos conviene. Y hay que desoír los encantamientos de los discursos populistas que atizan con sus consignas la igualdad, en claro detrimento de nuestro libre albedrío.

¡Y qué bien fundada estaba la advertencia de aquel libro de aventuras! Pero la humanidad no entendió bien la alarma ni no supo leer bien la profunda profecía. He aquí las palabras extraídas de una carta pública de un connotadísimo aventurero de la revolución tercermundista de los años ‘60 a quien muchos jóvenes –indiferentes o ignorantes– exhiben en sus camisetas e insisten en reverenciar como un símbolo de la emancipación social. Cito: «Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, y vuelvo al camino con mi adarga al brazo.» Lo que no saben muchos, o no quieren saber, es que el autor de estas palabras era un asesino quien, abusando de su poder y actuando de acuerdo con la convicción revolucionaria, mandaba a fusilar –y hasta asesinaba personalmente–, en los cuarteles de La Habana, so pena de traidor, a todo el que tuviese una idea disidente. El Che Guevara era un criminal. Y no es mi punto de vista. La evidencia es la herida difícil de sanar en aquellas miles madres y esposas que perdieron a los suyos frente a un pelotón de fusilamiento o en las mazmorras comunistas.

Ah… pero Cervantes ya nos había hablado de estos locos! Ya habíamos sido avisados de las revoluciones y de los revolucionarios. Este aviso no fue entendido por los franceses que aplaudieron la toma de la Bastilla ni por los que celebraron el advenimiento del poder de los rojos en Rusia ni por los cubanos que, hechizados por las barbas románticas y el discurso populista, abrieron las puertas de sus casas y de sus vidas, a una banda de rebeldes y criminales. Hay muchísimos tontos que, a pesar de la alerta, siguen dando crédito a la tendencia quijotesca y apoyan a la Revolución Cubana, totalitaria y brutal. La obra magna de la literatura de nuestra lengua es una fuerte defensa a esa libertad individual, por encima, incluso, de la igualdad.

Y bueno, es lógico que el propio Che Guevara se comparase a sí mismo con Don Quijote, aquel caballero que siempre iba adonde no lo llamaban y a quien nadie le pidió sus servicios de caballería.
http://osvaldo-raya.blogspot.com

miércoles, 4 de noviembre de 2009

AMIGOS LECTORES

tengo serias dificultades tecnicas a la hora de postear aqui en mi blog... desconozco aun como resolver estos problemas... en tanto pido que me excusen por unos dias
gracias

miércoles, 28 de octubre de 2009

LA BIBLIOTECA DEL FUNCIONARIO por osvaldo raya

Por esas raras circunstancias de la vida, en 1988, fui a parar a la biblioteca privada de alguien que actuaba en la sociedad cubana bajo la fachada de un funcionario que tenía la responsabilidad de asesorar y orientar a individuos interesados en el arte y la literatura. Por las manos y los ojos de este supuesto profesional del Ministerio de Cultura pasaban cientos y cientos de obras de teatro, de poemarios, de libros de cuentos. Los jóvenes se acercaban a él con absoluta confianza para confesarse y drenar su descontento de artista censurado y reprimido. Este dirigente de postura flexible solía mostrarse criticista y muy irreverente ante la política oficialista, con lo cual creaba el caldo de cultivo para conocer las disidencias de los nuevos intelectuales. Pero aquél tipejo no era otra cosa que un agente encubierto de la Policía Política, una especie de Fouché caribeño.

Resulta que su hijo era mi alumno y tenía muchos problemas de redacción y ortografía y un día se me acercó y me invitó, de muy buena fe, a su casa a comer un fin de semana con su madre y su padre y a que, además, en tal ocasión, yo le repasase ‒a él y a su hermana‒, varios tópicos de Gramática Española de la que deberían examinarse en unas pocas semanas. Así fue. Compartí con aquella familia un poco disfuncional y rara, entre los chistes de mal gusto y los palabras soeces del padre, que varias veces provocaron el visible sonrojo de la madre y de los propios hijos quienes trataban de atenuar aquellas estridencias brindándome más ensalada o más frijoles o insertando algún forzado comentario sobre las virtudes de la lengua española.

Como la mayoría de los agentitos estos de la Seguridad del Estado, no soportan estar demasiado tiempo en el anonimato sin al menos alardear un poco de sus poderes y posibilidades y revelar ciertos secretos y provocar el asombro de la audiencia, no faltaron en la mesa revelaciones extraordinarias. El cabeza de familia se sentía todo un pavo haciendo anécdotas en las que inflaba su rol y su capacidad para engañar y vejar a quienes él consideraba su enemigo. Ese día, ‒sin que yo se lo pidiese‒ me contó cómo en los concursos literarios siempre las obras que competían se sometían a dos jurados: uno era el que se anunciaba oficialmente en la prensa y otro fantasmal, de corte policiaco, que, tras bambalinas, se encargaba de censurar y eliminar a quienes no cumplían los requisitos de lealtad política y de abyección al régimen comunista. Al cabo, los trabajos ganadores habían pasado por rigurosos filtros que garantizaban la pureza revolucionaria y la limpieza de presuntos mensajes sutiles o subliminares en contra de la sociedad socialista o de sus dirigentes. Ya se sabía, aún sin ser leídas en su totalidad, cuáles de las obras presentadas convenía al Partido Comunista y a la Revolución que obtuviesen los primeros lugares. Siempre, por supuesto, se investigaba en los ficheros secretos del aparato represivo nacional a cada autor.

Luego de la comida y la charla ‒o más bien del largo monólogo‒ del retorcido funcionario de la cultura, por fin pasamos a la biblioteca solamente mi alumno, su hermana y yo. Y estudiamos Gramática. Cuando terminamos, reapareció el indeseable personaje para invitarme a que le diera un vistazo a toda aquella larga estantería de libros; a fin de poner a mi disposición los que yo escogiese. Yo, que ya estaba harto de aquel tipo tan atorrante ‒como dicen los argentinos‒, hice de tripas corazón y fingí no interesarme por ninguno; con tal de irme lo más rápido posible de aquella casa. Pero el señor insistió y no me quedó más remedio que repasar librero. Incluso, me dejaron solo para que yo me tomase mi tiempo y escogiese con tranquilidad cuál o cuáles me llevaría de préstamo. Yo sé que mi selección revelaría mis intereses y mis inquietudes; así como igualmente era reveladora de la personalidad oscura y oportunista de su dueño aquella colección de títulos proscritos y polémicos. Estaba en la biblioteca de vulgar esbirro del gobierno.

Durante un buen rato estuve hojeando alguna de estas rarezas a las que un intelectual común no tenía mucho acceso. Fui fijándome en los títulos y los temas más recurrentes que le interesaban al propietario. Vi como cuatro ediciones diferentes de El Príncipe de Maquiavelo y de Fouché de Stefan Zweig. Y me impactaron los subrayados de ciertos consejos maquiavélicos que encajaban perfectamente con esa paranoia nacional provocada por los servicios secretos y los organismos de represión de la dictadura de los Castro. Pero, de pronto, sin proponérmelo, saqué de un estante un libro ‒más bien algo que debería aparentar a toda costa de que se trataba de un manual artesanal y casero, nada oficial‒ que no tenía fecha de impresión ni revelaba quién o quiénes tuvieron a cargo su autoría y edición y que estaba impreso en folios de muy mala calidad. Todo estaba cuidadosamente previsto para que jamás constituyese prueba alguna de que algo así fuese promovido por las altas esferas del Partido Comunista de Cuba. Su título era más o menos así: Cómo identificar y combatir a los distintos miembros de grupos religiosos. Yo tenía ante mis ojos una guía de métodos policíacos de persecución y un estudio de las tendencias filosóficas y religiosas con una explicación detallada de cómo podrían dañar a las ideas revolucionarias los discursos de los católicos, de los protestantes y de otras creencias. Pero a la vista de la opinión pública internacional, la Revolución se ufanaba de no perseguir ni condenar a ningún religioso.

Y por fin, ¿qué libro me llevé a mi casa? Pues, cualquiera: uno, quizás, que ya me había leído. Salí de allí asqueado pero, no obstante, satisfecho de cumplir con mi deber de profesor. Mi alumno ‒que era un buen muchacho y en nada se parecía a su padre‒ salió exitoso en su examen de Español ‒y también su hermana, quien no sé por qué razón estaba en el mismo grado y en otra escuela.

Con el tiempo, alguna fuente me reveló exactamente las funciones verdaderas de este funcionario que, por causa de esa infalible tendencia saturnina de la gobierno cubano, acabó cayendo en desgracia ante sus propios jefes y fue destituido de todos sus cargos y sacado de las filas del Ministerio del Interior y ‒claro‒ del Ministerio de Cultura. Todos estos insectos, todas estas ratas de cloaca, terminan así siempre: despreciados por aquellos a quienes sirven incondicionalmente. Los aldeanos que usurparon el poder y pisotearon la democracia en Cuba desprecian la cultura y no la quieren más que como mascarilla o como otra forma más de adoctrinamiento y en mucho le molestan los grandes talentos y sin embargo es harto el interés por sumarse fieles y almas bien abyectas.

En la biblioteca de esta sanguijuela, pude encontrar toda una bibliografía sobre psicología de las masas y mucho material relacionado con el control de los medios de difusión masiva y bastantes folletines metodológicos relacionados con el combate ideológico. En fin, encontré muchas herramientas para perfeccionar la coerción y represión de los intelectuales y hasta todo un arsenal de información consagrado al entrenamiento de agentes de la desinformación que deberían sondear y medir el estado de opinión del pueblo. Vi libros dedicados especialmente a profesionales que se encargarían oficialmente del enmascaramiento o distorsión de las verdades históricas y culturales. Era asqueroso todo aquello. Tan asqueroso y repugnante como su dueño y como todos los engendros del comunismo.
http://osvaldo-raya.blogspot.com/

domingo, 25 de octubre de 2009

LA FORMULA RELATIVISTA O POSMODERNA

Es simplón. Es pueril. Es de pubertad mental y de trasnochada adolescencia, negar las verdades universales y exigir de ellas exactitud y demostración de su existencia. Lo sustancial no es exacto ni inexacto ni cosa es que haya que probar o demostrar. Lo sustancial es sencillamente concreto ‒confluyente, compacto, sintético‒ y entraña pureza y universalidad. Nadie puede describir cómo era cada pollo usado para el caldo de pollo. Sólo sabemos de un sabor que revela lo esencial de esta ave comestible, su universalidad y pertinencia. Pollo, pues, son todos los pollos y ninguno es en particular. En tal caso, no estaríamos hablando de algo mesurable o tangible; por cuanto no se trataría de una verdad accidental sino de una verdad sustancial y mayor: el caldo o concentrado, el pollo concreto ‒no el particular o accidental. Se trata de la esencia o sustancia pollo. ¿Cómo demostrar la existencia del pollo concreto o cómo medirlo, describirlo, tocarlo? Es realmente muy primario confundir lo mayor y esencial con lo inferior y superficial o lo eterno con lo efímero. No se ha de rebajar al rango de lo relativo, y entenderlas de tal modo, las grandes verdades. Es simplón. Es pueril afirmar que hay tantas verdades ‒las grandes y las pequeñas‒ como experiencias humanas haya u opiniones; como si el amor o la virtud o la justicia y la moral fuesen algo tan relativo y dependiente de lo personal y caprichoso. ¿Cómo es que si hay cien personas, hay entonces cien conceptos de Amor o de Justicia? ¿Cien conceptos de Dios? Si tantas verdades hubiese como número de seres que las sustentan, el resultado sería la anulación de la verdad.

Los relativistas, en su puerilidad, defienden la cáscara de la manzana y no su sustancia; porque hay muchas cáscaras diferentes pero hay algo troncal y fijo que es esa sustancia que llamamos manzana. Hay muchas sillas y tantas como diseñadores y ebanistas haya o carpinteros pero una sola verdad esencial o nominal que conocemos como silla o sustancia silla. Ésta última concentra a todas las sillas que existieron, existen, existirán o pudieren existir. De ahí que esas verdades caprichosas, demasiado específicas, anecdóticas, privadas y accidentales no son en sí la verdad. Las verdades privadas son sólo eso, verdades privadas e intrascendentes. Y es que ¿qué es una verdad? Una verdad ‒en el sentido universal y trascendente‒ es una concreción. Pero no puede ‒no sabe‒ el de pensamiento relajado y refrescante, el de la mente perezosa y debilucha ‒más bien cobarde‒ lidiar con las verdades mayores porque estás conllevan a la parcialidad y el compromiso, a la contundencia y valentía. Entonces, dada su mediocridad y falta de arrojo y carácter, tiene sentido que el tonto, ante el asomo de las grandes verdades como Dios ‒ante la esencia y el fondo de la vida‒, se aferre a la formula relativista de que «cada cual tiene su verdad» o «esa es tu opinión y esta es la mía», dejando como secuela el vacío y la carencia más vergonzosa de criterio y convicción; lo cual es revelador de una profunda ignorancia.

Y bueno, ya todo el mundo sabe lo que significa aquello de políticamente correcto y esa cantidad de eufemismos en el lenguaje posmoderno y esa excesiva y casi mujeril cautela a la hora de referirse a ciertos hechos. De ahí la repetitiva muletilla de supuestamente, aparentemente o presumiblemente. Nadie se atreve a dar por sentado o concluido nada. Dado esto, no se puede esperar eficiencia en el lenguaje y sí largas y lamentables explicaciones, acotaciones, referencias, citas. Tal es la razón por la que afirmo que la peroración y el diálogo se han vuelto cada vez más incoherentes y aburridos. No hay más que leer ‒si eso es lectura‒ la parrafada del que quiere ufanarse de culturano, académico o gran intelectual tan viciada de citas a destajo y sacadas al pelo, referencias que son como anécdotas y constantes alusiones a lo efímero y accidental. El discurso relativista en nuestra lengua es cosa mal hilvanada y esconde grandes deficiencias a la hora de pensar y de decir y hasta pone de manifiesto la falta de conocimiento cabal de la gramática española de muchos articulistas y ensayistas apegados a esta moda. Lo que sí queda claro es el narcisismo y vacuidad de ciertos escritores afines a tal discurso. Pero no os asustéis y no sintáis que sois unos lectores ignorantes por no haber entendido ni papa después al leer uno de esos artículos de fanfarria y pompa. Y no lo habéis entendido por eso, porque no se entiende, porque el que redacta no sabe redactar ni usar los verbos como Dios manda; y ni tiene el propósito de ser entendido sino de manipular al lector con efectismos. Los hay, muchos así, escritorzuelos que hasta pujan algunos neologismos ‒palabras que ni el diccionario registra, vocabulario espurio que dé la impresión de tecnicista o académico. Éstos no dicen nada; porque nada tienen que decir y es que a la verdad universal y profunda la temen y la desestiman. Y rehúyen de la esencia, de lo sustancial y divino.

La mejor redacción es la que viene de lo auténtico y entrañable; del resultado de la síntesis, de la libertad y coherencia de nuestro espíritu y del conocimiento de lo universal y alto y no de la fórmula facilista del relativismo. El que tiene algo que decir, dice bien. Digamos que el que dice pero no dice o trata de decir o casi dice; porque es relativa ‒muy relativa‒ su verdad, entonces no dice bien, no puede decir bien.

Nada escribe el que escribe bajo el influjo ‒o el chantaje‒ relativista ni nada se concluye ni se describe ni se señala y ninguna noticia dan en verdad los noticieros ni los periódicos y a ninguna reflexión invitan ciertos ensayos. Y toda esta tendencia, como de ameba impostora, influye no sólo en la comunicación y el lenguaje sino también en esferas como la educación y la medicina. Ninguna clase da el maestro ‒a quien ahora se le llama facilitador y ya no es él aquella autoridad en el conocimiento sino alguien ‒más o menos entrenado‒ que invita a los alumnos a hacer proyectos investigativos y mucha tarea en la casa; sin que salga de su boca nada concluyente o parcializado, nada comprometedor. Tampoco ningún diagnóstico definitivo o victorioso ‒ni siquiera esperanzador‒ puede esperarse del médico o del mecánico porque teme ser inexacto o equivocarse y provocar en el paciente o cliente una demanda legal.

La contrición esta de moda y es como una peste que va enfermando a la sociedad e idiotizando a los jóvenes. El relativismo destroza la individualidad y fragmenta el yo y desestabiliza el carácter de los individuos; al punto de volverlos inseguros, temerosos y vulnerables e incluso los deja como a merced de los libros de autoayuda o de supuestas autoridades académicas o especialistas. A merced del consenso y las estadísticas y no de sí mismo, con lo cual provoca culpabilidad y repliegue. Se inmoviliza las facultades más inherentes y libérrimas del hombre.

Despertad: ¿No os habéis fijado que hasta el más estúpido e ignorante puede hablar ya dondequiera y lo que quiera ‒cualquier tema aunque no sepa de qué va‒; con tal sólo aplicar aquello de «esa es mi opinión.»? ¡Por favor!
http://osvaldo-raya.blogspot.com/




viernes, 16 de octubre de 2009

CARTA ABIERTA A MIGUEL ANGEL MORATINOS

viernes 16 de octubre de 2009

CARTA ABIERTA: Miguel Ángel Moratinos Cuyaubé
Excelentísimo Sr. Miguel Ángel Moratinos Cuyaubé
Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación
Con gran pena hemos conocido su proyectada visita a Cuba el próximo 18 de octubre. Un viaje que servirá para legitimizar, nuevamente, a un régimen que ejerce su poder ilegalmente y que de manera institucional priva a sus ciudadanos de todos los derechos civiles y humanos que España reconoce a los suyos.
No le vamos a pedir que interceda por nuestros presos políticos. Eso podría conducir a que el régimen le concediera graciosamente la libertad de algunos de ellos en un alarde publicitario de buena voluntad. Pero de nada serviría mientras las leyes que mandan a la cárcel hombres inocentes por ejercer sus derechos humanos y ciudadanos a la libertad de expresión y movimiento se mantienen vigentes. Sólo su derogación inmediata permitirá la liberación incondicional de los sancionados y prevendrá que nuevos atropellos ocurran en el futuro. Eso es lo que el pueblo cubano necesita y exige. Derogar los decretos que legalizan la esclavitud de los cubanos. ¿Estaría usted dispuesto a discutir este punto con el régimen de La Habana?
No dudamos que luego de su visita, como ha ocurrido en otros casos, se convierta usted en abanderado de la eliminación del embargo estadounidense. Sólo le recordamos que el desastre económico y social de Cuba poco tiene que ver con esta sanción impuesta por un gobierno soberano a un régimen que confiscó sin compensación las propiedades de sus ciudadanos en Cuba. Por cierto, también robó entonces la de los españoles y, no lo dude, en cualquier momento puede volver a suceder. La eliminación del embargo debe ir acompañada de la restitución al ciudadano común del derecho a comerciar con todo el mundo, dentro y fuera del país. Abogar porque Estados Unidos otorgue créditos al régimen para que pueda pagar a los ciudadanos que usted representa no es suficiente. El prestigio de España merece una postura digna y honorable de principios éticos, mucho más importantes que las ambiciones empresariales de algún poderoso grupo. Ignorar los derechos fundamentales del pueblo cubano a ejercer su libertad económica para generar su propia riqueza es, cuando menos, hipocresía por no decir infamia.
Comprendemos su negativa a recibir a la oposición. Los grandes intereses económicos del pueblo que representa le obligan a no molestar al régimen de los Castro recibiendo a quienes no comparten la ideología oficialmente impuesta por el partido único. Los mismos intereses que soñando con las posibles ganancias de un mercado virgen, han ayudado a sostener económicamente al régimen, han contribuido a prostituir nuestra juventud, han aceptado pasivamente el apartheid de nuestros nacionales y han fomentado la servidumbre laboral aceptando empleados impuestos por organismos oficiales en calidad semi-esclavos.
Nuestro pueblo, Sr. Moratinos, sigue amando a España, su Madre Patria. Pero también ama la libertad como ha demostrado el sublime plebiscito de su martirologio, como diría en 1873 el más grande de los cubanos, José Martí, ante la recién constituida República Española:
Entiendo, al fin, que el amor de la mercancía turbe el espíritu, entiendo que la sinrazón viva en el cerebro, entiendo que el orgullo desmedido condene lo que para sí mismo realza, y busca, y adquiere; pero no entiendo que haya cieno allí donde debe haber corazón.
Proyecto Civico Cubano
Congreso Virtual Internacional
http://todosporunacubalibre.blogspot.com
http://cubanosporsiempre.blogspot.com
http://elquesiembrasumaiz.blogspot.com
Autorizada la repodruccion por El Proyecto Civico Cubano.Enviala a tus amigos. Ponla en tus Blogs.

ESTE BLOG APOYA LA INICIATIVA DE PROYECTO CIVICO CUBANO

DESDE EL CONGRESO VIRTUAL INTERNACIONAL

Friday, October 16, 2009

UN PROYECTO QUE VA A SALIR EN LA TARDE
Proyecto Civico Cubano
Ante la próxima visita del canciller español Miguel A. Moratinos a La Habana, creemos que ha llegado la hora de iniciar el proyecto nacido de las discusiones y comentarios del Congreso Virtual Internacional contra el totalitarismo. Por eso, hemos elaborado el borrador de una carta abierta que le adjuntamos, no como expresión de un grupo, asociación o movimiento sino para que la Nación cubana, en parte esclavizada en la isla, en parte dispersa por todos los rincones del planeta, levante su voz ante quienes continúan respaldando como legítimo al régimen de La Habana.
Y estamos solicitando la cooperación de los promotores de este Congreso en la revisión de su texto y sugerencias sobre adiciones o eliminaciones necesarias. Pretendemos hacerla llegar a la mayor cantidad de organizaciones de la isla y el exilio y a la mayor cantidad de cubanos individualmente. A todos pediremos su respaldo a esos planteamientos. Si tienen alguna sugerencia, por favor, déjenosla saber lo antes posible, porque el tiempo apremia.
Gracias nuevamente por esa tribuna que han abierto,

martes, 13 de octubre de 2009

VINDICACION DE LA POESIA por osvaldo raya

Pero vaya infamia ¿cómo es eso de que le llamen poesía a la cursilería y la ridiculez? ¿Cómo es posible que aún a estas alturas del pensamiento humano se haya desoído tanto a hombres como el norteamericano Ralph W. Emerson y el cubano José Martí quienes se refirieron a este concepto como a algo mayor, trascendente y elevado? Y lo peor: ¿cómo desoírse a sí mismos y desoír lo divino ‒acaso lo poético‒ que cada individuo lleva consigo como un rasgo inherente pero demasiado profundo, sólo visible después de la monda y la purga? ¡Dios mío!... y ¿cómo es que no se enteran de qué cosa es en sí la poesía, si cada cual la trae consigo, como potencia y semilla y no como exorcismo exterior o traje de señorón o señora?

Es triste ver tanta alma empobrecida y atrasada, que rehúye de todas las demandas de la energía arrolladora y exigente de la nueva era. El poeta no puede oler a moho ni tampoco llevar ese aroma escandaloso y estridente, como de quien quiere forzar por espejismo la elegancia. El poeta ya trae, porque le es inherente, la fragancia de Dios y sabe hablar con Él y de Él, y entenderse con sus silencios. Al templo de la Poesía no se lleva lo efímero. De sus incensarios sólo sale un humo perdurable. La poesía, como es esencia, no es vieja ni nueva: es eterna; y no la hace inmortal el afeite empalagoso en la palabra ni en el entorno de ella.

Y… ¿qué tiene, entonces, de eterno o poético el que versifica su bobería y su narcisismo y pone aquella voz frágil como de inexcusables amaneramiento y dramatismo para explicar ‒porque explica y no sugiere‒ una sarta de cosas intrascendentes y sensibleras, de comadreos almibarados y de bengalas que los tontos lanzan para festejar su tontería?¿O que es lo que le hace creer a algunos que el brillito y azulito plateado y los corazones sangrantes y los cisnes y esa musiquilla instrumental como de violinista que se quedó dormido puesta de complemento al engolado recitador son ingredientes que caracterizan un diseño o un ambiente que sea digno de llamarse poético? ¡Y a qué concurso puede convocar ‒y qué premio puede otorgar‒ el jurado que evalúa acaso cuál de estos cerdos parnasianos escribe la mejor bazofia! Ayer casi me infarto. Me asusté cuando encontré en el internet algo insultante. Era la convocatoria de un concurso de poesía y el anuncio de la próxima tertulia. Yo sentí pena ajena cuando vi que no encajaba aquello de «esta es una web dedicada a todos los amantes de la poesía» con aquel diseño que no lucía color sino coloretes y aquella foto del perfil de la administradora de esta página ‒ya muy madurita para esto‒, con una pose así como de quinceañera en sus quince, tiradita en el suelo y sonriendo con las dos manitas puestas así, apuntalando el mentón y la mejilla sobremaquillada. ¿Y qué era aquello? ¿El templo de la Poesía o el lupanar a donde la llevaban a prostituirse… o era el mismísimo matadero? ¡A qué describir aquí los textos que seguían a la rimbombante presentación! Nada, que la tertulia que anunciaba esta web debe de ser como aquella otra a la que fui invitado por una amiga, con las mejores intenciones, y en la que apenas pude estar durante media hora. Fue suficiente ‒y habría sido suficiente menos tiempo aún‒ para darme cuenta de que estaba ante un espectáculo casi grotesco, una especie de comparsa de versificadores desesperados por declamar y recibir el aplauso vacío, nacido del compromiso y de la inercia. Recuerdo que tuve la sensación de estar en medio de una congregación ‒o secta secreta‒ de criaturas desfasadas y oxidadas que, so pretexto del verso, solían juntarse para drenar la soledad y recuperar el ego. Y hasta segunda parte hubo ‒me contaron después‒ en esta larguísima asamblea, tan pronto se acabó la hora de la merienda, cuando entonces recomenzó el circo y siguieron desfilando los recitadores por el podio, según los iba llamando el estirado presentador. Todo el mundo tendría su momento de gloria y esperaba su turno para leer su poema. Era como en la carnicería, cuando uno arranca el ticket de la ticketera y aguarda, a que cante el carnicero el número que le ha tocado. Y tan ansiosos estaban por leer lo que llevaban preparado que ni oían al recitador de turno. Nadie, en verdad, oía a nadie. Bien puede deducirse que muchos de los presuntos poetas participantes no sólo no prestaban atención al que tenía la palabra sino que tampoco, a lo largo de sus vidas, se la habían prestado a sí propios. Tal era ‒y no otra‒ la razón por la cual se notaba que ninguno de ellos había tenido un verdadero encuentro con lo poético: un encuentro con lo celestial de sí. Aquél, indiscutiblemente, no era un ambiente que tuviese que ver con la poesía y, por el contrario, resultaba un insulto a ella.

Lo que condeno no es la falta de cultura o de oficio sino la falta de naturalidad y la sordera. Y señalo con dureza ‒casi ira‒ la picuencia ‒como se dice allá en Cuba‒, la pose esa como de provinciano bruto que llega a la ciudad y se finge fino y culto, como si se avergonzase de su modo auténtico y troncal pero a quien de todas maneras se le sale la torpeza; aunque la lleve vestida de satín. Lo que condeno es lo simplón y no lo sencillo. No hay ninguna razón para aceptar como poético lo kitsch, ese lenguaje inflado a que parezca grandilocuente y esas frasecitas demasiado holladas. Son, pues, una estafa ciertas ideas y proposiciones ‒muy manidas‒ vendidas como nuevas y que el espíritu experimentado y superior las rechaza por obvias y primarias.

Escuchemos, pues, la arenga de Martí: «hay que vindicar: poesía es esencia.» (*)
------------------------------------------------------------------------------------------------- (*) Martí, José: Obras Completas; t. 21, p.175. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, 1975
http://osvaldo-raya.blogspot.com/

lunes, 12 de octubre de 2009

EPISTOLARIO por osvaldo raya

No sé cuál otra carta podría escribirle yo a un amigo ‒o a una amiga‒ que no fuese una carta de amor. Las otras no sé escribirlas por eso, porque no son cartas de amor. No las son, por ejemplo, las de los acreedores ni las que llegan dentro de un sobre grande, como de diez cuños, quién sabe si para dejarte saber que han decidido prescindir de ti en tu trabajo y te presentes ante Recursos Humanos en la fecha fijada para arreglar ciertos detalles. Tampoco lo es la que envía el médico con la próxima cita ni aquella que es aviso oficial pero a la vez parece responso; porque dice que has de enviar, sin falta, ciertos documentos, en el plazo que indican y, además, un cheque con la cantidad estipulada en el segundo párrafo para los gastos de trámite (de lo contrario podrías tener problemas con la ley y hasta con el mundo entero). Y ¡qué va a ser una carta de amor la póliza de seguro! Ni los panfletos y volantes de la mercadotecnia lo son. Ni esa cursilísima tarjeta con las condolecías por la muerte de tu tía ni el reporte del banco donde te informan del estado de tu cuenta. Ninguna de éstas. Ni las que traen la factura de la luz o la del agua o del teléfono. Ni siquiera es de amor ésa de discurso melífico ‒pero muy bien artillado‒ que pretende manipularte para conseguir de ti un jugoso donativo ni aquella otra que es la invitación para la boda de tu prima o para el bautizo del hijo de tu jefe o para la fiesta de graduación de tu sobrino preferido: Ninguna. Ninguna. Ninguna…

Puede decirse que pocas veces en estos tiempos alguien recibe en su buzón del correo postal una carta de amor. Siendo así, he decidido mandarle una, a cada uno de mis amigos, que diga más o menos así:

Carísimo mío:

Ahora mismo estaba pensando en ti y tal pensamiento me trajo tanta alegría que no he podido evitar escribirte para volverte a decir algo que ya sabes pero que nunca está demás repetírselo a un amigo como tú: «Te quiero mucho. Muchísimo.»
Sin más ‒¿a qué más?‒ un abrazo grandote y mi bendición.

Tuyo siempre

sábado, 10 de octubre de 2009

POESIA por osvaldo raya

La poesía es síntesis. Se la puede descubrir en prosa o en verso, o en un ensayo y hasta en una epístola. No he visto cosa tan poética como el logo de la marca Nike, representada por un sencillo checkmark; con lo cual dice mucho ‒todo un discurso‒ acerca de la calidad de estos productos. Y sé de chistes protagonizados por el mítico y popular Pepito ‒o Jaimito‒ muy poéticos; porque se trasluce en ellos una gran habilidad para la atrapar lo esencial y no quedarse varado en lo accidental y específico. Poesía hay en todo lo que logre la hazaña de la concreción y es poeta aquél que se comunica eficientemente y respeta la inteligencia de su prójimo. Y para ser poeta no hay que ser intelectual sino hombre adelantado y lleno de luz propia y dotado, al cabo, tan sólo, de adultez de espíritu; porque sabe cómo reconocer lo grande y lo útil y cómo trasmitir con eficiencia el amor y el consuelo. La primera virtud del poeta no es literaria y sí esencialmente humana. Poesía no es, pues, lastre ni adición. No es carga. Y sí ascensión y desapego. Ligereza. Ala. Y claro que no es recurrencia sino el encuentro con lo virginal, que asombra y levanta. Dígase que la poesía es sugerencia y es el símbolo fresco que da en la diana y la palabra que traspasa y se va más allá, y el canto sencillo pero sacudidor ‒como ese del himno de la patria que, por muy mal rimada que puedan estar sus estrofas o muy exageradamente enardecidas, es capaz de sintetizar y abarcar las emociones y la historia entera de un país. Por eso el himno de la patria es poesía y la canción de cuna que logra que el niño se duerma sonriendo y el cuento de la abuela que ilumina y ensimisma. Y hasta vale la copla popular ‒apenas pulida‒ que viene al punto y entronca con las exigencias de la circunstancia viva y logra mover lo visceral, como el mejor de los discursos y abarcar, de forma muy compacta, un millón de mensajes.

Yo sé, por ejemplo, que al indígena, tan apartado de lo urbano y sazonado con ingredientes naturales, no le sobra una sola palabra ‒ni pone adornos de más‒ cuando habla como hablan sus dioses y se refiere con orgullo y enmudecedora sabiduría a su entorno y a la convivencia purificadora con la naturaleza. Ah pero el indígena antes que oír los sonidos seductores de afuera y antes de abrir sus ojos al paisaje extraordinario, oye su propia música interior ‒el arpa de su alma‒ y contempla ese paisaje visceral donde anida su espíritu y crece la poesía.
http://osvaldo-raya.blogspot.com/

miércoles, 7 de octubre de 2009

LA VALENTIA por osvaldo raya

La valentía no es el atributo que identifica al bravucón de barrio, a ese embrión de terrorista que abunda por las calles de todas las ciudades. No puede ser valiente sino cobarde el delincuente y el provocador, el violador, el ladrón, el que no tiene la fuerza de carácter suficiente como para luchar de frente y caminar por el camino recto. Solo los que tienen fobia al trabajo y al sacrificio, optan por los atajos y los senderos torcidos. Son exactamente ejemplo de cobardes, de personas excesivamente débiles, sin bandera ni principios. Ser un hombre valiente no necesariamente es el que no tiene temor de enfrentarse a puñetazos con otro hombre o de vérselas con la bestia más brava. El hombre bueno siempre es un hombre valiente. La bondad ‒si es autentica‒ es un pilar bien afincado, que cualquiera no puede derribarlo y hay que ser bravo de espíritu para salir intacto de la tormenta y seguir enhiesto, con la cabeza alzada. Es duro y difícil ser bueno y exige de nosotros valor y firmeza; en cambio, es fácil ser malo, ser tramposo o asesino porque, para ello, ni son necesarios el arrojo y el valor. Por eso digo que la valentía es un concepto asociado a las cimas humanas y no a sus bajezas; pues no es otra cosa que una actitud cabal en la batalla mayor: la lucha por el mejoramiento humano, por tratar de vivir a la altura de los requerimientos de los nuevos tiempos y de la propia divinidad.

No siempre el bravucón ‒el gallito‒ tiene lo que tiene que tener un hombre para no caer en debilidades como las drogas o el alcoholismo, para no traicionar al amigo, para amarlo y apoyarlo, para sostener unida y amparada a su familia. No siempre el bravucón tiene bien puesta la faja en sus pantalones para educar como es debido a sus hijos y para guiarlos en el bien y en el amor. Mantener una hoja de vida limpia ante la sociedad, exige de cada cual la valentía que hace falta para no corromperse y resistir los embates de la economía, sin acudir a los facilismos y las alternativas de la ilegalidad y el crimen. El hombre honesto es un hombre valiente. Y el hombre apegado a la ley y a las normas de la convivencia social. Cada individuo debe ser capaz de hacer valer los valores morales en los que cree y debera defender, contra todo pronóstico de fracaso, su ética rigurosa. Y bravo es el que decide no delinquir, no ceder a las tentaciones y vivir sobre la base de la legalidad y el trabajo; a pesar de los cantos de provocadoras sirenas. Pero un cobarde es siempre camaleónico y oportunista y es el que cae fácilmente en las trampas demoniacas de la ambición y de la falta de fe en la virtud. Cobardes son los que no se comprometen con ninguna postura o con ningún ideal y van de un lado a otro, según sople el viento. Las posiciones relativistas, la contrición, la dualidad de carácter son características de aquel que carece de valentía y virilidad. No se puede vivir como un equilibrista pretextando ser justo y equitativo ‒optando por posiciones mediadoras o de un tercer bando, enajenado e indiferente‒; porque así quedarían demasiados espacios en blanco, demasiados vacíos en las soluciones de los problemas. El que vive replegado no vive. Hay que batallar y mirar cara a cara los desafíos de la existencia. El que evade el amor es un cobarde y el que evade la vida y las responsabilidades en la lucha por el mejoramiento de la sociedad humana. Es un miedoso el indiferente, el petimetre, el wannabe, el que mira el juego desde afuera y el que reniega de su compromiso con las verdades universales y de su misión aquí en la tierra. Los que no tienen una postura firme ‒los que no se pronuncian ni se definen ante los retos de la sociedad o la política‒ no son hombres valientes sino cobardes, aunque no sientan miedo de batirse con un león enfurecido. La vida es un león aún más fiero y grande, más temible. Mucho valor hace falta para amar y no traicionar, para ser fiel y solidario, para vivir con dignidad y vergüenza.

La patria no necesita bravucones de barrio ni gallitos de pelea sino hombres valientes, capaces de sostener firmemente sus ideales y de asumir una postura clara y definida, capaces de llevar hasta las últimas consecuencias los credos de la libertad y la justicia. La libertad de Cuba precisa de hombres leales y rectos, convencidos de Dios y fieles a sí mismos.
http://osvaldo-raya.blogspot.com/


lunes, 5 de octubre de 2009

PARTIDISMO LITERARIO por osvaldo raya

Tuve un amigo empeñado en incursionar en los terrenos de la literatura. Y fue así que, al otro día de descubrir a Góngora, se afilió al Partido Culterano, para ocultar, so pretexto de lo intrincado y barroco, su atormentadora mediocridad. Y pronto fue elegido alcalde de una oscura municipalidad de articulistas y letrados en general, todos de la misma estirpe de atrezzo. Entonces la alcaldía lazó la convocatoria para un campeonato; a fin de premiar a aquel poeta o redactor que escribiese una obra que se distinguiese tanto por sus vericuetos entre lo innecesario y lo vacío como por el ingenio de su autor a la hora de elaborar esos códigos estúpidamente indescifrables. Siendo de este modo, el primer lugar sería dado al que lograse que el lector se declarase incapaz para entender lo escrito. Yo mismo me califiqué de incompetente, al leer la obra premiada. Por supuesto que el ganador fue mi amigo quien, a la vez de concursante, había sido jurado.

El Partido Culterano no se diferenciaba mucho de sus opositores los del Partido Kitsch. La cursilería de este último era demasiado ruda y evidente; en tanto, que la cursilería del primero parecía quedar disimulada con el invento de incoherentes e innecesarias cadenas de metáforas del tipo «el arma de plata de la vertebra de vitrales rajados por el orgullo del plástico que adorna el semental de trenes sirgadores del calcio acorralado en las estalactitas de las horcas caudinas del olvido, me incrimina sobre enhiestos vegetales heridos por tu hiperestésica canción de despedida.» Este texto me produce las mismas ganas de reír ‒o de llorar‒ que aquel otro del tipo «dentro de mi sangrante corazón, tú eres como la rosa de mi querer y el rocío de tus pétalos son las lágrimas de mi sufrir.» ¡Por Dios… poetas no son ‒ni nada‒ los afiliados de estos dos partidos!

Sólo hay un partido en poesía ‒y en toda la literatura‒: el Partido de lo Auténtico.
http://osvaldo-raya.blogspot.com/

lunes, 28 de septiembre de 2009

HONDURAS: LA BIBLIOTECA DEL CONGRESO DE EEUU HALLO QUE LA DESTITUCION DE ZELAYA ES LEGAL


Publicado el viernes 25 de septiembre del 2009
Informe de EEUU: legal la destitución de Zelaya

Un estudio elaborado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos halló que la destitución de Manuel Zelaya de la presidencia de Honduras fue legal y apegada a la Constitución.
El informe, divulgado por el congresista republicano Aaron Schock, sin embargo también sostiene que la expulsión de Zelaya del país no fue constitucional.
"En resumen, uno de los fundamentos de la comunidad mundial es el respeto a las leyes internacionales", dijo Schock en un comunicado. "El Servicio de Investigaciones del Congreso, una agencia apolítica, concluyó que la destitución del ex presidente Zelaya fue constitucional y debemos respetar ese hallazgo. Es inaceptable que nuestro gobierno trate de obligar a Honduras a violar su propia constitución al cortarle la ayuda extranjera".
Schock recomendó reanudar la asistencia estadounidense e internacional a Honduras, reanudar las visas de funcionarios hondureños, cooperar con el gobierno hondureño al enviar observadores para las elecciones de noviembre, y reconocer la legitimidad de tales comicios si se celebran de manera justa e imparcial.
Debido a que el informe también sostiene que la expulsión de Zelaya del país no fue constitucional, Schock recomendó que el gobierno hondureño permita la salida de Zelaya de la embajada brasileña, reconozca que su derrocamiento fue castigo suficiente por las medidas que él tomó y que llevaron a los hechos actuales, abandone los planes de procesarlo y emita una amnistía general para todos los involucrados en su destitución.
Schock sostiene que como ciudadano privado, Zelaya tendría derecho a hacer campaña para el candidato de su preferencia en las venideras elecciones, pero si incita a la violencia debería ser arrestado y procesado.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

CONCIERTO DE JUANES EN LA HABANA: RECUENTO REGRESIVO DEL 20 DE SEPTIEMBRE HACIA ATRAS

con frank rodriguez protestando en la noche del dia 20 de sept en la acera del costado derecho del versailles, con los hermanos de vigilia mambisa






en una acera del restaurante versailles estaban los que llamabamos la atencion de los crimenes de la dictadura castrista y manifestabamos a la vez nuestra inconformidad con el concierto de juanes en la habana... en la acera del frente todo un gentio gritando improperio contra los de nuestra acera... a proposito, se supo que mucha de esta gente favorable al concierto desembarco de dos buses furtivamente aparcados a unas cuadras del versailles, estaban muy organizaditos y coordinaditos... evidentemente no aparecieron ahi espontaneamente....










he aqui el mensaje PRINCIPAL de vigilia mambisa: LLAMAR LA ATENCION DE LA OPINION PUBLICA MUNDIAL DE LA SITUACION CUBANA, DE LOS PRESOS POLITICOS, DE LA FALTA DE LIBERTAD EN CUBA, DE LOS CRIMENES DEL CASTRISMO.

y este hermoso cartel fue colocado por los miembros de vigilia mambisa

y por ahi paso este provocador diciendo barbaridades contra el exilio historico y los llamo MANO DE VIEJOS DE MIERDA

y yo nunca dejaria solo a ningun cubano en su protesta legitima ni a saavedra ni a ningun otro cubano anticastrista... saavedra defiende lo que yo defiendo y lucha contra lo que yo lucho... el representa lo puramente popular... saavedra no es un patriota light o un patriota academico o postmoderno.... saavedra es patriota autentico y de pueblo....no pienso dejarlo a el ni a sus amigos del exilio historico solo... tampoco voy a permitir que nadie ofenda a estos cubanos que son cubanos como yo y quieren como yo la libertad de cuba....la imagen del exilio comoquiera --con saavedra o sin saavedra-- siempre la prensa internacional tendenciosamente izquierdista va a hablar horrores del exilio cubano, repito con saavedra o sin saavedra siempre nos pintan feos.... por ahi tambien andaba nuestra iliana curra quien tampoco quiso dejar solos a los suyos... a iliana no pude verla porque tanta gente habia por alli que no pude encontrarme con ella... luego en la noche vi a frank resilles protestando junto con vigilia mambisa y alzando un fragmento de disco de juanes en senal de su desacuerdo con el concierto que podria constituir un espaldarazo al regimen de la habana

saavedra con la planadora para aplanar los discos de juanes... en realidad se estaba aplastando simbolicamente los cincuenta anos de tirania castrista, se estaba expresando de modo popular y espontaneo y pacificamente el dolor del exilio


en la tarde del dia 20 de septiembre en el versailles despues de la rueda de prensa... como vereis yo quiero salir en la foto a que me vean en las oficinas de de la seguridad del estado alla en la habana en las calles Linea y A en el vedado donde no cesan de monitorear lo que pasa en miami....

el de la foto de arriba es un tipo que vino a provocar a las personas que alli protestaban... ya imaginareis el discursito que traia y las ganas que traia de formar un show ante las camaras de tv... este senorito se tiro en paracaidas en el versailles, aparecio CASUALMENTE??? luego de la rueda de prensa que tuvo lugar en los salones del restaurante...

esta senora es una patriota victima del castrocomunismo quien se enfrento dignamente al provocador pro castrista que aparecio abruptamente en el versailles... ella se enfrento a las ofensas de este individuo y denuncio ante las camaras de tv todos los crimenes del castrismo, las torturas, los desmanes, los fusilamientos y encarcelamientos...


rueda de prensa de dirigentes del exilio cubano con la participacion del exilio venezolano
uso de la palabra la militante anticastrista nuestra querida iliana curra


rueda de prensa habla dirigente del exilio cubano



iliana habla a la prensa el dia de la primera protesta en el versailles mucho antes del dia 20

NUESTRO SAAVEDRA de vigilia mambisa al frente de la protesta espontanea y popular


quemando la camisa negra de juanes (en referencia a una de sus canciones)




aquel dia tuvimos el respaldo de hondurenos y ecuatorianos, habia tambien nicas y venezolanos


el acto simbolico de romper los discos de juanes como parte de la protesta (mas salvajes son las protestas de los zelayistas en honduras que saquean comercios y queman neumaticos y mas bestiales no podrian ser las protestas de la izquierda en las calles de europa y a ninguno les preocupa proyectar una mala imagen del izquierdismo ) ... nada que el exilio si rompe discos y si no los rompe de todas maneras la prensa mundial mayoritariamente de centro y de izquierda siempre sera mostrado negativamente...


la primera protesta contra el concierto de juanes pero fundamentalmente para insistir ante la opinion publica mundial acerca de los problemas graves de la cuba comunista y para seguir denunciando los crimenes y los desmanes de la dictadura castrocomunista...esto fue antes del 20 de septiembre

domingo, 20 de septiembre de 2009

¿ RECONCILIARME? ... ¿CON QUIEN? por osvaldo raya

Este trabajo es tambien una ponencia que envie al congreso virtual internacional de bloggeros por la libertad y contra el totalitarismo
¿Reconciliación? ¿Con quién será que tengo que reconciliarme después de todos estos años de opresión e intolerancia bajo el régimen comunista de los Castro? A ver… a ver… ¡Ah, ya sé!:
Necesito reconciliarme conmigo mismo, tratar de tener compasión y tolerancia y poder entender a aquel mismo niño ‒que era yo‒ que gritaba orgulloso « ¡Pioneros por el comunismo, seremos como el Che!» Pero por suerte no llegué a ser el asesino ‒matador de cubanos‒, ése al que debería imitar, según la bárbara consigna de la Organización de Pioneros de Cuba ‒los boyscouts del comunismo. De igual modo, tengo también que reconciliarme con aquel joven cederista ‒miembro de los C. D. R. (Comités de Defensa de la Revolución), organización encargada de la vigilancia o espionaje a nivel de barrio‒ y hasta con el compañero militante de la Unión de Jóvenes Comunistas cuyo carnet era motivo ‒de acuerdo con sus convicciones de entonces‒ para sentirse como más puro y mejor ser humano. Tengo que ser tolerante con aquel estudiante universitario que escribió una tesis de literatura que era una verdadera loa a la poesía revolucionaria, el mismo que ya siendo profesional fue expulsado de su puesto de profesor de literatura --y ademas detenido y acosado por la Policia Politica-- por no seguir los parametros socialistas de la enseñanza. Además, necesito tratar de entender y perdonar a ese que fui yo mismo y que idolatró por mucho tiempo al líder máximo de la Revolución Cubana ‒el Gran Usurpador de la República‒ porque hasta llego a creerlo poseedor de virtudes extraordinarias, casi un todopoderoso a la altura de un dios. Sí. Osvaldo Raya le pide perdón Osvaldo Raya, el militante al disidente, el militante al exiliado, el militante revolucionario al activista contrarrevolucionario que al cabo resultó ser el mismo que cuando niño quería ser como el Che y hacía en su adolescencia y juventud trabajos voluntarios los domingos o participaba de la guardia de los C. D. R. y combatía el fraude, el desvío de recursos del estado, el promocionismo en la educación y otros males reconocidos oficialmente como errores de la Revolución. Claro, yo no sabía que la Revolución misma era el error, que el mal era la Revolución y que sus dirigentes eran los más equivocados, fraudulentos, corruptos y hasta asesinos. No lo sabía o no quería saberlo o no podía saberlo. Yo no sabía que hasta yo mismo estaba equivocado, que mi posición favorecía ‒nada menos y nada más‒ que a los peores opresores que haya tenido jamás el pueblo de Cuba. Pero un día lo supe definitivamente. Yo creía que aquella utopía era algo noble, romántico, maravilloso y que significaba mejoramiento y perfección como si fuese el credo de una nueva iglesia. Por eso, también el Osvaldo Raya ateo le pide comprensión y tolerancia al Osvaldo Raya espiritualista y religioso, al libre pensador y trascendentalista. Y le pide perdón a Dios por haber estado del lado contrario de la divinidad. Osvaldo Raya se debe reconciliar con Osvaldo Raya, porque el uno fue victima del otro. Y cada cubano consigo mismo.
De todos modos, además de a mí mismo, urge que le pida perdón, por haber aplaudido alguna vez a sus verdugos, a todos los que fueron prisioneros políticos, a los fusilados y torturados a nombre de la Revolución que se proclamaba a sí misma salvadora y dignificante. Pido reconciliarme con todos aquellos compatriotas míos que se alzaron en la Sierra del Escambray y que yo mismo los llamaba bandidos y no libertadores. Pido perdón a mi familia que está aquí, en Miami, a quienes alguna vez tildé de traidores a la patria, tal como me sugiriera mi maestro de Historia en la escuela secundaria. Urge reconciliarme con la memoria de Pedro Luis Boitel a quien los comunistas dejaron morir de hambre en una celda del castillo de El Príncipe en La Habana, mientras yo asistía en esa misma época a las multitudinarias marchas de apoyo al máximo líder de la Revolución, aquel que se blasonaba en sus discursos de ser el defensor de los cubanos pero en realidad era quien daba directamente las órdenes para encarcelar y torturar y fusilar a todo opositor. Muchos creíamos que estábamos ante un santo justiciero. Pero era un monstruo. Es un monstruo. El demonio en persona. Y el peor enemigo de los cubanos de todos los tiempos. Y pido perdón a la madre de Boitel y a todas las mujeres que sufrieron persecución y cárcel o sufrieron a causa del destino fatídico de sus hijos o de sus maridos por haber decidido ser hombres libres y luchar por la libertad y en contra la tiranía. Me estafaron, sí; y me usaron. Pero nunca es tarde para descubrir la estafa y acercarnos a la verdad y ser honestos con nosotros mismos. Nunca es tarde para ver y entender la luz. Para luchar contra los que estafan y manipulan a los pueblos, es decir, contra la macabra mano de los comunistas.
Nada tengo que dialogar con quien me usurpa la patria y la dignidad. Ni tengo yo que reconciliarme con el tirano sino odiarlo más, rechazarlo cada día más y con toda mi alma. Entonces ¿cómo coño mi presente va a reconciliarse con mi pasado, si mi pasado aún sigue siendo mi enemigo y mi vergüenza? Está bien: El otrora comunista Osvaldo Raya tiene que pedirle perdón y reconciliarse con este Osvaldo Raya de hoy, disidente y exiliado; no a la inversa. Jamás a la inversa. Nadie se reconcilia con sus demonios porque toda reconciliación entraña al menos un mínimo de reconocimiento de alguna virtud y no hay virtud ninguna en el crimen, en la estafa, en el odio inoculado, en la inmoralidad y la ignominia. No sé yo que alguien dialogue con el asesino de su hijo o con el atracador, el violador, el ladrón de tu casa y de tus bienes. No se yo eso. No lo he visto nunca. Ni en las películas. ¿Acaso los que me están invitando a esa inaceptable e indigna reconciliación, a ese diálogo con los que tienen las manos manchadas de sangre o enrojecidas de tanto aplaudir la dictadura, acaso ‒digo‒ ya se habrán reconciliado, como hice yo, con ellos mismos? ¿Borrón y cuenta nueva? ¡Imposible! (No sé ‒por ejemplo‒ que la izquierda de España parezca muy dispuesta al borrón y cuenta nueva ‒como se le exige a los exiliados cubanos de Miami‒ con el rollo ese de la Ley de la Memoria Histórica y hasta ahora nadie ha criticado a los españoles víctimas del franquismo ‒y sí a los cubanos víctimas del castrismo‒ por insistir e insistir en sus viejas llagas. Tampoco nadie se atreve a condenar de intolerantes a los judíos quienes, aún en estos días, no aceptan escuchar de sus grandes orquestas la música del famoso musico del siglo XIX Richard Wagner que tanto gustaba a Hitler, el despiadado y antisemita dictador alemán del siglo XX).

¿Olvidarme? ¿Reconciliarme? Si me olvido, ¿cómo van a aprender la lección las nuevas generaciones? ¿Si me reconcilio con los demonios propios y con los de mis verdugos, cómo les explico a mis hijos y a mis nietos que alguna virtud encontré en los que son sólo ejemplo absoluto del pecado y del mal? ¿Cómo mostrarles la diferencia entre lo puro y lo impuro, entre Cielo y el Infierno? Si olvidamos, si borramos de la historia el crimen del tirano o los errores e ingenuidades nuestras --como pueblo--, no tendremos modo de reconciliarnos con el futuro. No podemos podemos pasar ninguna pagina de ningun libro hasta que no la hayamos leido bien e, incluso, releido.

No puede haber bloggero cubano que se respete ‒ni de cualquier lugar enlodado por el crimen y la falta de libertad‒; no puede haberlo que no avive la memoria y la ponga bien fresca y reflexiva a la disposición de sus lectores. http://osvaldo-raya.blogspot.com/

FREEDOM FLIGHT

FREEDOM FLIGHT
por ANGEL PEREZ pintor cubano-americano